ADICCIONES EN MEDIO DE LA PANDEMIA – Por Claudio Bodean*

En medio del aislamiento social obligatorio, se dan algunos fenómenos que se potencian por el estado de actividad al cual no estamos acostumbrados. El humano es un ser social y mas allá de todo lo que predicamos de estar en familia y ser sacerdotes de nuestras casas, vivimos, trabajamos, nos comunicamos en un grupo más grande. Y es por ello que necesitamos sociabilizar en nuestras vidas.

El hecho de estar aislados nos crea ansiedades en unos, en otros, depresión y además de ello, conductas compulsivas que se acentúan. Hay tres grandes compulsiones o adicciones que se pueden descubrir en este tiempo y que trazan un patrón de conductas en mayor o en menor medida en los individuos.

Adicción a la comunicación

Necesitamos estar comunicados. El tráfico de celulares y redes sociales aumentó en manera más exponencial que la misma pandemia ya que, como decía antes, necesitamos socializar. Videollamadas, llamadas, salas virtuales, redes sociales con noticias, buenas y malas, que son terriblemente nocivas a la hora de creer o no todo lo que nos llega.. Consumimos todo y creemos que toda fuente es veraz, es creíble. Facebook lo dijo, Instagram lo dijo, y en realidad no vemos, no averiguamos si esa noticia es real o falsa, si esa foto es actual o pertenece a un archivo de imágenes, y lo peor es que no sólo lo creemos, sino que lo replicamos (viralizamos). Samsung regala teléfonos, Aplee computadoras, Iphone regala móviles, y nosotros, felices y crédulos, replicamos toda noticia. Simplemente porque necesitamos desde nuestro lugar de encierro generar algo, decir algo, transmitir. Sin mencionar el tema de las noticias y los medios de comunicación que muchas veces nos llenan de pánico y de malas noticias o de noticias falsas.

Adicción a la comida

Vimos al principio de la cuarentena cómo la gente se proveía de alimentos, en muchos casos, innecesarios. Los índices de ventas en súper y centros de consumo aumentaron a los generados en tiempos de la fiestas de fin de año. Nos despertamos pensando qué vamos a desayunar, mientras desayunamos pensamos qué vamos a almorzar, mientras almorzamos pensamos en la tarde y obviamente en la noche también. Este círculo nos daña la salud y la economía, en tiempos en los que debemos ser cuidadosos de los recursos, porque faltan o son mínimos; nuestra economía debe ser cuidadosa también. Y por otro lado está el tema de la salud. Comidas que generalmente no consumimos, exceso de harinas, sumado a la falta de actividad física, dañan nuestro cuerpo y trae consecuencias.

Adicción a la pornografía

El consumo ya instalado de pornografía en épocas normales se ve ampliado por diferentes motivos. Le necesidad de tener un estímulo reconfortante para nuestro cerebro en medio de la presión y de la tristeza que nos provoca el aislamiento es el principal factor. El segundo es la fácil accesibilidad desde cualquier dispositivo. Si a esto le sumamos que las empresas de cable te dan canales XXX sin cargo y las principales páginas pornográficas del mundo levantaron las restricciones y no se debe abonar para acceder a los contenidos… Y por último, y el más insólito, el Estado te recomienda tener sexo virtual. Eso incrementa el consumo, porque es como que se te da el permiso para hacerlo, y crea nuevos problemas, como el acoso de menores, extorsión sexual, problemas de infidelidad y una puerta abierta al consumo más allá de la cuarentena.

¿Cómo salimos de todo esto?

El primer punto a tener en cuenta es la organización y tener reglas claras en el día a día. Si no tenemos un orden de las actividades y dejamos que todo transcurra libremente es la puerta ideal para que el desorden llegue a nosotros. Tener tareas diarias, horarios, inclusive menús para más de un día para evitar la ansiedad de las comidas. Ser responsables en las actividades de familia pero también tener actividades personales, lectura, oración, meditación.

Si tu vida está en medio del desorden te invito a que pongas este tiempo en orden y dejes de vivir el día a día y vayas un poco más allá. Deberás considerar que vas a salir pronto a tu actividad normal y todas estas compulsiones van a querer seguir estando, así que es mejor tomar el tema antes que nos perjudique en la vida cotidiana post-cuarentena.

Si estás necesitando ayuda, no dudes en buscarla en personal idóneo, líderes, profesionales preparados para auxiliarte en este tiempo. Google es un buen buscador, pero no es médico, ni pastor, ni consejero. Recurrí a quien sepa.

*Operador Terapéutico y especialista en Adicciones No Convencionales

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