CONTINUA EL APOYO A LA COMUNIDAD DE FASTA

Tras los ataques emitidos a la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA) con las publicaciones difamatorias de algunos medios de comunicación y un posterior proyecto legislativo que busca la intervención de los contenidos educativos, han surgido fuertes apoyos a la institución escolar y universitaria. De este modo se busca poner un alto al avance de los límites que están sufriendo las religiones en el país.

Además de los acompañamientos de diversos nombres propios, algunas agrupaciones y espacios de diversas religiones se mostraron en alerta ante la situación expuesta contra FASTA. En ese sentido, la Federación de Asociaciones Educativas Religiosas de la Argentina (FAERA) junto al Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC) han acercado un escrito en el que manifiestan su postura sobre la situación actual. Exponen que “creemos que en la salida de la crisis es necesario fortalecer y no debilitar a la sociedad civil de la que somos parte, sus expresiones e instituciones, reconociendo al Estado un rol activo en el cuidado del bien común, pero no paternalista ni inhibidor de la energía creativa de los ciudadanos”.

Asimismo relatan que “en una sociedad democrática no pensamos todos igual y allí radica su riqueza. Tampoco todos creemoslo mismo, aunque hay y es deseable que haya valores compartidos. Pero de ninguna manera puede aceptarse la instalación de un pensamiento único impuesto de cualquier forma”, y agregan su preocupación sobre el aislamiento social, preventivo y obligatorio: “Nos preocupan las consecuencias en la vida de nuestros alumnos, educadores y familias, de la extensión de las medidas de aislamiento preventivo. Compartimos la necesidad de cuidar la salud de todos, pero esa salud debe considerarse en forma integral, incluyendo el cultivo de la convivencia familiar y social, de los vínculos comunitarios, asociativos y culturales, del ejercicio de la libertad religiosa y el cultivo de la vida espiritual, el deporte… Los niños y adolescentes tienen la necesidad de encontrarse y expresarse juntos en el juego, el deporte, el arte, el contacto con la naturaleza y el patrimonio cultural, y también en el cultivo de la fe y las celebraciones religiosas de las que hoy y desde hace ya meses están privados”.

Por último, el documento concluye marcando que “huestras Instituciones han sido protagonistas de la construcción de la sociedad y de la educación argentina desde los inicios de la Patria. Hemos educado a generaciones de argentinos, a lo largo de siglos, incluso en tiempos difíciles. Hoy seguimos haciéndolo, sabemos hacerlo y queremos hacerlo”.

En igual sintonía, la Asociación para la Promoción de los Derechos Civiles ha rechazado el ataque a la comunidad educativa. Con otro comunicado han expresado que “manifestamos nuestro rechazo al Proyecto de Resolución presentado en la Cámara de Diputados de la Nación (bajo el Nro. 2661-D-2020 el 7/6/2020, en adelante, el Proyecto de Resolución) por el que once diputados nacionales expresan un juicio negativo y apresurado sobre el proyecto educativo de los Colegios de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), incorporado al sistema educativo
argentino, aludiendo al supuesto incumplimiento de leyes y al “espíritu de nuestra nación”.
Y agrega que “la presentación de este proyecto en la Cámara de Diputados constituye un preocupante fomento de un discurso de odio religioso y de discriminación por motivos religiosos desde el Estado. La misma Ley 23.592 sobre actos discriminatorios agrava la pena por la comisión de tales conductas a “quienes por cualquier medio alentaren o iniciaren la persecución o el odio contra un grupo de personas a causa de su religión” (art. 3). Es además, justamente lo contrario de lo esperado de los representantes del pueblo: que velen por los derechos de los ciudadanos en vez de cercenarlos”.

“En el fondo, el Proyecto de Resolución no es más que una pretendida mordaza a la
libertad de pensamiento y de educación completamente anacrónica. Se trata de un descarado acto de censura (…)”, concluye, toda vez que solicita a los diputados a rechazar el proyecto en cuestión.

Cabe aclarar que las noticias periodísticas contra la institución se dan en un marco de profunda complicación religiosa: los pedidos de aperturas de templos e iglesias no son considerados en la zona del AMBA y en el resto del país siguen sin poder desarrollarse reuniones generales lo que pone a toda la comunidad religiosa y sociedad civil en estado de alerta.

Leé los textos completos acá:

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